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Avistamiento de Ballenas en Los Cabos

Avistamiento de Ballenas en Los Cabos

Brisa marina.

Estás cazando.

Una bebida en tu mano.

Persigues.

Un tranquilo viaje en barco.

Avistamiento de Ballenas.

Bajo la superficie del manto azul que rodea Los Cabos yace un mundo diferente al nuestro, sus habitantes atraviesan las aguas debajo nuestros estorbosos vehículos, nos evaden mientras intentamos acompañarlos, intentamos convivir con ellos, tratamos de pertenecer de alguna manera a un mundo que no nos pertenece. Pero hay creaturas con las que no podemos convivir, sólo podemos esperar tener suerte, sólo la suerte de poder verlas desde la distancia.

Mientras tomaba asiento en el barco noté un aire característico abordo, el casi alcohólico aire de gente de vacaciones, de amigos y familiares esperando un buen día, ansiosos por un tranquilo paseo en barco por la tarde, tan libres de preocupaciones como uno puede estar. Esperando sólo una buena experiencia, esperando sólo un poco de suerte.

Con una bebida en mano, nuestro viaje comenzó con un rápido tour por la costa de Los Cabos terminando en el icónico arco. y entonces todo se volvió más pequeño. La costa a nuestras espaldas se volvió una borrosa distracción mientras enfocábamos nuestras miradas en el abismo azul a nuestro alrededor. Cazando, esperando.

No tuvimos suerte. O al menos no la suficiente. Vimos la distante y repentina brisa de una ballena disparando agua al aire mientras sale del agua por un respiro. Un lejano avistamiento de una cola sumergiéndose rápidamente. Observamos una gigantesca sombra moverse debajo de la superficie. Pero ese momento, el momento encima de este texto, el claro avistamiento que te hace sentir diminuto, el encuentro directo con un mundo que anhelamos conocer. No tuvimos esa suerte.

Entonces, ¿Qué pasa cuando estás regresando al muelle después de un viaje sin suerte?

Por mi parte, pedí un último trago, fui a tomar asiento a un lado de mi familia, y continué disfrutando de un tranquilo paseo en barco. Todo culpa de mi suerte.



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